jueves, agosto 18, 2011

II

y me alejo, trato de no escuchar su voz esperanzadora, para no tener que aceptar su parte humana, su yo imperfecto. Trato de crear diferentes caminos, mi cerebro se convierte en un laberinto tramposo donde yo soy la victima y el verdugo.

otra vez

cansada,cansada eternamente de la ciclotimia ... Por que me pregunto por que, mas veces de las que vivo, por que esta bipolaridad de domingo, por que las caras, los gestos, hasta las palabras cotidianas me duelen, estaré podrida por dentro? que no puedo aceptar nada del todo bien o del todo mal ...

reflejos

la rutina diaria con su dosis perfecta de ciclotimia, este hastío de lo anormal, se ven chispitas, estoy cansada, me el metal de mis pies se convierte en piel común, veo reflejos confusos de robots y personas, de personas y victimas, de victimas y de débiles. La debilidad de la locura; lo peor no es la locura, sino que te canse no encajar; entonces la escondés, entonces no la aceptás, entonces empieza a doler, se empieza a escapar o alguien, de cierta forma, te rompe el metal, te atraviesa la piel, para llegar a la debilidad, a lo más doloroso, a lo que nunca quisiste volver, a lo que te prometiste enterrar, para volverlo a sacar, y luego reirse despiadadamente.