lunes, diciembre 20, 2010

Lunes otra vez

No se lo digan a nadie, No se lo digan a ella nunca y si se lo dicen, lo voy a negar y si se lo siguen afirmando, se los voy a negar nuevamente; hasta que parezca una mentira, pero a veces, solamente a veces escucho sus risas ...

Entre este mix de colores y este tinte amargo que tiene el hacerse rutina, el vivir una sola calle todoslosdías y el cansancio es un privilegio en el trabajo, un privilegio que tienen los de más arriba. Nosotros no somos programados para sentir cansancio ni enfermarnos. En esta farza donde me disfrazo de robot, Roberta me da vuelta la taza de café para hacerme notar que está ahí. Me doy vuelta y veo las tres luces amarillas a lo lejos, veo el río, veo el cielo que perdi por esta pseudo comodidad. vuelvo a girar para ver si está y veo mi entorno de vuelta. Algún día se lo pienso decir que la estoy esperando, prefiero la debilidad de la locura a convertirme en un robot, en un mounstruo con antifaz de humano, que no para, no para, no para, no para, como el cafe con leche, como todos esos colores desordenados, como los rumbos, como los caminos, como los cambios, como roberta, como su risa, como quique, como la familia, como los amigos, como yo misma ...