La violencia en el amor, no es otra cosa que afirmar lo que habita en el aire, lo que está en la esencia, lo que no se crea ni se destruye, lo que vive o muere sin razones. La vida es un milagro, los humanos somos los culpables de los milagros, por nuestras malas decisiones, pero un milagro es algo lindo, sin saber que un milagro puede ser el resultado favorable de una tragedia. Mucha gente testifica sobre los milagros en su vida; o sobre los ajenos, otros los reclaman, claman al cielo buscándolo, pero muy pocos aceptan su culpabilidad.