Siempre pienso de que sé que voy a escribir, y cuando estoy abriendo el navegador, empiezo y nunca termino. Por eso tengo 42 entradas y 300 borradores. No salgo de escribir algo que tenga menos de 140 caracteres, y que diferencie esto de un twitter.
Pero a la vez, es como difícil y a la vez es consolador saber que lo que escribas, va a estar colgado x instantes en internet, primero cuando terminás tu entrada, si tu entrada, o loqueseaqueestésescribiendo tiene nombres no tan rebuscados como "hola" o "que tal" o ... "amanecer de un día agitado" está en las primeras lineas de busqueda de google. Cuando buscás cualquier boludez aparece tu blog primero.
Igual, nunca supe si era amanecer, o anochecer, si había que escribir de noche o de día... Volviendo un poco al pasado, desde todo tipo de espacio, red social, hé hecho descargos filosoficos, amorosos, me han roto el corazón un millón de veces, hé hablado de todo, pero sin contenido alguno.
Cuando terminaba de escribir y apretaba enviar, comenzaba a analizarme a mi misma. Pensaba en los disparates y las incoherencias que escribi o que vivi, en que, si yo fuera el espectador no me elegiría, en si realmente sufrir por pepito o por juancito iba a hacerme una persona mas sencible, mas vulnerable. Si alguien leeria, o como en este caso, si seria un montón de letras sueltas en un espacio transitado por mi y solo por mi.
Pero a la vez, es como difícil y a la vez es consolador saber que lo que escribas, va a estar colgado x instantes en internet, primero cuando terminás tu entrada, si tu entrada, o loqueseaqueestésescribiendo tiene nombres no tan rebuscados como "hola" o "que tal" o ... "amanecer de un día agitado" está en las primeras lineas de busqueda de google. Cuando buscás cualquier boludez aparece tu blog primero.
Igual, nunca supe si era amanecer, o anochecer, si había que escribir de noche o de día... Volviendo un poco al pasado, desde todo tipo de espacio, red social, hé hecho descargos filosoficos, amorosos, me han roto el corazón un millón de veces, hé hablado de todo, pero sin contenido alguno.
Cuando terminaba de escribir y apretaba enviar, comenzaba a analizarme a mi misma. Pensaba en los disparates y las incoherencias que escribi o que vivi, en que, si yo fuera el espectador no me elegiría, en si realmente sufrir por pepito o por juancito iba a hacerme una persona mas sencible, mas vulnerable. Si alguien leeria, o como en este caso, si seria un montón de letras sueltas en un espacio transitado por mi y solo por mi.